No maldigas el amor,
que el amor es cosa buena,
por él bajo Cristo,
de los Cielos a la Tierra.

En el fondo del mar
se perdió un alfiler
hasta que lo encuentre
te dejaré de querer.

Corazón por corazón
el alma también se da
a quién de veras se ama
con toda sinceridad.

Quisiera tener la dicha
la dicha de este papel
que ha de llegar a tus manos
y has de conversar con él.

Amantes fuimos y somos
amantes hemos de ser
que no habrá poder humano
que nos pueda convencer.

Quisiera tener la ciencia
la ciencia del telegrama
para anochecer aquí
y amanecer en tu cama.

Tu carita es un jardín
tus labios son una rosa
en el centro de mi pecho
tú eres la flor más hermosa.

De allá arriba de esa loma
cerca de llegar al cielo
me acordé que te quería
de cabeza caí al suelo.

Que estrellado que está el cielo
de una estrella menudita
que contento se halla el hombre
al lado de una hembrita.

En un jardín delicioso
de una flor me enamoré
como fue tan preciosa
mi corazón le entregué.